El buen caballero Ingles James Inglewood camina por los mercados de la antigua ciudad del Cairo. Durante su viaje sin destino u orientación se topa con un joven que choca con su persona y le pide disculpas de manera amable, levantando ligeramente aquel sombrero de ávido explorador, dando después tres pasos, media vuelta, una explosión y viendo el cuerpo del joven en el piso, en dolor y lentamente bañándose en sangre.
-Diantres, pero si no era más que un chicuelo de diez o doce años-
Se acerco al joven y tomo de vuelta su cartera, la cual ahora desconocía si valía lo mismo que aquel joven.