“¿Ahora qué?” —preguntó un hombre de traje, mientras observaba cómo unos obreros del silencio removían un busto de un Héroe ahora considerado Traidor de la Patria.
“Es parte del proceso de encontrar nuevos enemigos. Ya encontraremos a otro para ocupar su lugar como Héroe de la Patria” —respondió otro hombre, vestido igual, que disfrutaba lentamente de un cigarro.
“¿Qué dirán de esto en los libros de historia?”
“Nada. Traidores y Héroes nacen todos los días a petición del alto mando.”
“Válgame…”